JRE - Jeunes Restaurateurs selecciona a Niño Gordo para desembarcar en Argentina
La prestigiosa red internacional de jóvenes chefs y restauradores eligió al restaurante porteño para iniciar su presencia en el país.

Con esta incorporación, Niño Gordo se convierte en la primera propuesta argentina en formar parte de la asociación.
Niño Gordo, el restaurante creado por Germán Sitz y Pedro Peña en Palermo Soho, fue seleccionado por JRE-Jeunes Restaurateurs para marcar su llegada al país. El reconocimiento suma una validación global a esta propuesta que ya había despertado la atención de la crítica y de las principales guías gastronómicas.
Ubicado en Thames 1810, en el corazón de Palermo Soho, Niño Gordo se despliega con una gran presencia que lo convirtió en un hito de la gastronomía contemporánea porteña desde su apertura en 2017. El restaurante, que fusiona productos y técnicas asiáticas y argentinas, fue ideado por Germán Sitz y Pedro Peña, creadores también de otros proyectos fundamentales de la escena local, como José el Carnicero, La Carnicería, Paquito, Chori y Los Jardines de las Barquín. Detrás de su pequeña puerta roja comienza una experiencia inmersiva traducida en platos emblemáticos como el tataki de bife y el katsu sando.
La elección de Niño Gordo por parte de JRE no es casual. La asociación reúne a más de 400 restaurantes en 20 países con propuestas de excelencia, identidad y proyección. Entre sus miembros aparecen nombres de gran peso en la gastronomía internacional, como Lasarte en Barcelona, Uliassi en Senigallia e Hiša Franko en Kobarid, Eslovenia. La llegada al país de la mano de Niño Gordo ubica a la escena argentina dentro de ese circuito global de excelencia gastronómica.
Este anuncio es aún más relevante al considerar el perfil de la asociación. No se trata de una red de ingreso abierto: para ser admitidos, los miembros deben ser dueños o socios de sus restaurantes, tener entre 23 y 42 años al ingresar, figurar en guías gastronómicas de referencia y atravesar un proceso de validación interna entre pares.
“Ser parte de JRE es una alegría enorme porque reconoce años de trabajo, búsqueda e identidad. Nos entusiasma mucho que un proyecto como Niño Gordo, tan ligado a Buenos Aires pero también abierto al mundo, pueda formar parte de una red internacional con la que compartimos una misma manera de entender la gastronomía”, expresó Germán Sitz.
El reconocimiento sigue la fuerte proyección internacional a la que apunta Niño Gordo. El restaurante figura como recomendado por la Guía Michelin, que destaca su identidad de asador asiático, su estética audaz y su propuesta ideal para sentarse en la barra e interactuar con la cocina. A eso se suma su presencia sostenida en Latin America’s 50 Best Restaurants: debutó en el puesto #75 en 2022, escaló al #34 en 2024 y alcanzó el puesto #21 en 2025.
Más que un reconocimiento puntual, la elección de JRE confirma la fuerza de una propuesta que logró construir un lenguaje propio: una cocina que cruza la riqueza de la carne argentina con sabores y técnicas de Japón, Corea, Tailandia y Vietnam; una puesta en escena de fuerte impronta visual; y una experiencia que convirtió a Niño Gordo en una referencia ineludible para quienes buscan innovación gastronómica en Buenos Aires. Esa combinación entre identidad, producto y creatividad encuentra hoy una nueva validación internacional.
Niño Gordo, el restaurante creado por Germán Sitz y Pedro Peña en Palermo Soho, fue seleccionado por JRE-Jeunes Restaurateurs para marcar su llegada al país. El reconocimiento suma una validación global a esta propuesta que ya había despertado la atención de la crítica y de las principales guías gastronómicas.
Ubicado en Thames 1810, en el corazón de Palermo Soho, Niño Gordo se despliega con una gran presencia que lo convirtió en un hito de la gastronomía contemporánea porteña desde su apertura en 2017. El restaurante, que fusiona productos y técnicas asiáticas y argentinas, fue ideado por Germán Sitz y Pedro Peña, creadores también de otros proyectos fundamentales de la escena local, como José el Carnicero, La Carnicería, Paquito, Chori y Los Jardines de las Barquín. Detrás de su pequeña puerta roja comienza una experiencia inmersiva traducida en platos emblemáticos como el tataki de bife y el katsu sando.
La elección de Niño Gordo por parte de JRE no es casual. La asociación reúne a más de 400 restaurantes en 20 países con propuestas de excelencia, identidad y proyección. Entre sus miembros aparecen nombres de gran peso en la gastronomía internacional, como Lasarte en Barcelona, Uliassi en Senigallia e Hiša Franko en Kobarid, Eslovenia. La llegada al país de la mano de Niño Gordo ubica a la escena argentina dentro de ese circuito global de excelencia gastronómica.
Este anuncio es aún más relevante al considerar el perfil de la asociación. No se trata de una red de ingreso abierto: para ser admitidos, los miembros deben ser dueños o socios de sus restaurantes, tener entre 23 y 42 años al ingresar, figurar en guías gastronómicas de referencia y atravesar un proceso de validación interna entre pares.
“Ser parte de JRE es una alegría enorme porque reconoce años de trabajo, búsqueda e identidad. Nos entusiasma mucho que un proyecto como Niño Gordo, tan ligado a Buenos Aires pero también abierto al mundo, pueda formar parte de una red internacional con la que compartimos una misma manera de entender la gastronomía”, expresó Germán Sitz.
El reconocimiento sigue la fuerte proyección internacional a la que apunta Niño Gordo. El restaurante figura como recomendado por la Guía Michelin, que destaca su identidad de asador asiático, su estética audaz y su propuesta ideal para sentarse en la barra e interactuar con la cocina. A eso se suma su presencia sostenida en Latin America’s 50 Best Restaurants: debutó en el puesto #75 en 2022, escaló al #34 en 2024 y alcanzó el puesto #21 en 2025.
Más que un reconocimiento puntual, la elección de JRE confirma la fuerza de una propuesta que logró construir un lenguaje propio: una cocina que cruza la riqueza de la carne argentina con sabores y técnicas de Japón, Corea, Tailandia y Vietnam; una puesta en escena de fuerte impronta visual; y una experiencia que convirtió a Niño Gordo en una referencia ineludible para quienes buscan innovación gastronómica en Buenos Aires. Esa combinación entre identidad, producto y creatividad encuentra hoy una nueva validación internacional.

