Villa Ocampo


En este lugar, la escritora Victoria Ocampo, supo reunir a una gran parte de los mayores pensadores de la época facilitando y promoviendo nuevos aportes a la cultura


V illa Ocampo fue construída por el ingeniero Manuel Ocampo, padre de Victoria Ocampo, como casa de veraneo para la familia en 1891 con un diseño de una típica villa italiana. Victoria la hereda en 1930 y la usó como casa de verano hasta que se instaló definitivamente en el año 1942. Ella la transformó a su estilo racionalista, le quitó las telas de las paredes, las luces del techo, puso cuadros modernos, la llenó de vida y obviamente de libros en un sinnúmero de bibliotecas que llegan a los techos.
La casa tiene tres plantas de unos 450m2 cada una e incluye una galería de 80m que mira al río. Tiene detalles que resultan muy avanzados para la época: con instalaciones sanitarias con deck en los baños para aislar el frio, luz, agua caliente, sistema de caldera para la calefacción y hasta un ascensor. También trajo muebles y obras de arte modernas de su casa de Palermo Chico y mobiliario típico del Tigre.
En este lugar encontró la manera de ayudar a los grandes pensadores de su época utilizando su red de relaciones y facilitando y promoviendo la creación de nuevos aportes a la cultura. Convirtió Villa Ocampo en una usina de pensadores invitándolos a su mansión, donde los alojaba durante largo tiempo y hacía de ese encuentro un fructífero intercambio de ideas. Entre los destacados visitantes se encontraban personalidades como Graham Greene, Le Corbusier, Albert Camus, Aldous Huxley, Octavio Paz, Indira Gandhi, Antoine de Saint-Exupéry, Pablo Neruda e Igor Stravinsky, entre otros tantos.

Victoria Ocampo tenía una especial capacidad para estimular la creatividad de artistas y crear puentes entre culturas y fue una de las razones que permitieron la creación de la revista literaria Sur, una de las principales publicaciones sobre literatura de habla hispana de la época, la cual fué una excelente plataforma para nuevos escritores.
Actualmente tienen a la venta varios ejemplares originales de diversas ediciones que pueden adquirirse en el propio museo.
En 1973, Victoria Ocampo dona las propiedades de Villa Ocampo y la otra residencia de Mar del Plata -Villa Victoria- a la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, por sus siglas en inglés, UNESCO), ya que era su deseo que siguiera siendo una usina de pensamientos y ella consideraba que esta organización compartía plenamente su forma de pensar.
Victoria continuó viviendo allí hasta su muerte, en 1979. Tras la muerte de Victoria en 1979, la UNESCO se hizo cargo de ambas propiedades y vendió Villa Victoria para poder cubrir los gastos de reparación y mantenimiento de Villa Ocampo.
En el año 1997 el gobierno argentino declara a Villa Ocampo como Monumento Histórico Nacional.
Quienes visiten Villa Ocampo pueden también descansar en Villa Ocampo Bistró y relajarse y disfrutar de un buen momento con una vista excelente desde la galería y dejar volar la mente dentro de tan imponente lugar.

Conversación con Gloria Silva Seeber (Responsable del Programa y Comunicación del Observatorio UNESCO Villa Ocampo)

Cómo es la relación de Villa Ocampo y la UNESCO?

Villa Ocampo es la única propiedad de la UNESCO en el mundo ya que la sede de Paris pertenece al gobierno francés.
Victoria Ocampo recibe en esta casa en 1945 al primer Director General de la UNESCO, Julian Huxley, y a partir de ahí comienza una relación en donde ella se da cuenta que comparte todos los valores de la UNESCO, superadelantada a su época ya que hablaba sobre temas como la diversidad o del rol de la mujer, y de esa relación es que en 1973 decide donar la casa a la UNESCO. Ya es muy excepcional tener ese pensamiento, está todo el sistema de Naciones Unidas y es el único museo que pertenece a la estructura de esa organización.

Qué tareas realiza la UNESCO en este lugar?
Hoy se está trabajando en volver a darle ese espíritu que tenía en la época de Victoria Ocampo, de ser un “Think Tank”, un lugar donde la gente se junta a pensar y lamentablemente la problemática que enfrentamos es similar a la que enfrentaba en la época de la creación de la UNESCO. Todo lo que tiene que ver con la diversidad, patrimonio, la libertad, el rol de la mujer, son los temas sobre los que trabajamos hoy.
Tenemos una serie de diálogos que se hacen en la televisión pública donde vienen pensadores, artistas o creadores y aquí piensan y nosotros compartimos luego esas ideas para hacer un mundo mejor que es lo que quería ella. Así que hubo toda una elipsis desde que ella donó la casa hasta que volvemos a esta entidad o concepto que rescata un poco lo que fue el origen o intención al donar la casa a la UNESCO.

Cómo adaptaron el lugar al nuevo destino?
Victoria murió casi en la pobreza y la casa estaba en muy malas condiciones cuando la recibió la UNESCO y después hubo un período muy complejo en que había que encontrar ese lugar donde podía traducirse esos valores que querían Victoria y la UNESCO.
Desde 2004 hasta el 2014 se trabajó en toda la restauración para luego abrirla al público, trabajando mucho en la recuperación edilicia, el mobiliario, la biblioteca, los archivos, las fotografías y las obras de arte. Se hizo un trabajo muy largo y a mucha conciencia, todo lo que se ve hoy en la casa es original y está recuperado.
Es a partir de 2014 que la UNESCO toma una dirección mas activa en cuanto a la dirección de la casa y la función que se le da dentro de la estructura de la UNESCO.
Hoy por hoy es normal que haya una oficina de la UNESCO trabajando aquí y como hacer que convivan con un museo con todo lo que requiere el mismo y por el otro el contenido que tienen la UNESCO.

Qué puede esperar las personas al visitar Villa Ocampo?
Por suerte la gente acompañó muy bien esta adaptación, por ejemplo, en 2016 venían a visitar el museo y tomar un té y de repente se encontraban una exposición de la destrucción de Palmira en Siria, había un choque muy fuerte y era también interesante provocar ese choque, uno viene con una expectativa y salir a cruce de ella con temas que consideramos que son fundamentales que la gente reconsidere hoy.

Cómo reflejan la personalidad de Victoria Ocampo?
El año pasado trabajamos muchísimo con Patrimonio y Memoria con una exposición de los sitios de memoria de la UNESCO que entre los 7 se encuentra Auschwitz e Hiroshima y hubo dos exposiciones sobre ello y fue muy interesante porque Victoria fue la única mujer latinoamericana presente en los juicios de Núremberg y como el año pasado se cumplieron 70 años de ellos y toda la actividad y el rol que ella tuvo tanto en la presencia como el testimonio que deja de la guerra se sabe muy poco, sobre la personalidad de Victoria se vuelve una y otra vez sobre los mismos aspectos, que fue la primer mujer que manejó, que fue rupturista en términos del rol de la mujer, sus amantes, su vida privada, incluso su posición social y no se sale de ahí, y la verdad que ella es la Caja de Pandora, es inagotable, sobre el tema que quieras ella lo trató, lo investigó, con una profundidad, conciencia y una búsqueda sobre todo porque los intelectuales con que se conectó eran del círculo en que ella se movía pero en otros temas ella salía a buscarlos, por ejemplo Le Corbusier ella entabló contacto porque le interesaba lo que hacía, y con mucho trabajo ella consigue invitarlo a la Argentina y a partir de ahí el hace todo un recorrido por Sudamérica que realmente le cambia mucho la arquitectura a él y la de Sudamérica a su paso.
Ella es una persona muy compleja y se cae en el estereotipo simplista de encasillarla en pocos aspectos y nuestro trabajo es tratar de abrir otras facetas de su vida que están directamente conectadas a las actividades de la UNESCO.

Cómo se mantiene Villa Ocampo?
Mantener abierto Villa Ocampo es un desafío tremendo porque tiene costos altísimos y es una problemática de todos los museo en el mundo y sobre todo porque en los últimos años cambió mucho el rol de los museos.
El principal problema es como mantener vivo el vínculo con la gente porque los museos son una concepción muy moderna que tenían que salvaguardar un patrimonio y preservarlo y hoy por hoy hay una interacción con la gente que te diría que es más una co-construcción del contenido y el uso que se le da a los museos, principalmente para uno como este que es una casa museo y es un desafío enorme dibujar el limite entre preservar la intimidad de la gente que vivió en ella y por otro lado como explotar y dar a conocerlo.

Es cierto, en este lugar se respira una atmosfera especial.
En esta casa hay una atmósfera muy particular en todo el lugar por la memoria de toda la gente que estuvo aquí durante el siglo veinte y creo que algo de esa energía, esa mística solo se percibe cuando la visitás. Por eso es fundamental preservar esos espacios y por otro lado tenés que hacerlos dialogar con el presente y darle vida.
Con las exposiciones tratamos de que sea un disparador de preguntas y se movilice. Trabajamos muchos en la participación de la mujer en la cultura, la UNESCO ha hecho un informe con datos concretos y hacemos actividades y exposiciones para movilizar al visitante. El año pasado se entrevistó a varias artistas sobre su participación en la cultura y con ello se hizo un documental.

Cuál es el principal desafío que tienen actualmente?
La construcción de la conciencia de la preservación del patrimonio en la sociedad, ese es el desafío.