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Balcón de los Cóndores


En los cielos de Sudamérica podemos admirar al ave voladora más grande del mundo y uno de los mejores lugares es el Mirador Balcón de los Cóndores.


Estas majestuosas aves, que llegan a tener más de 3 metros de envergadura, habitan en zonas de gran altitud y tienen sus nidos en laderas rocosas de dificil acceso, por eso es complejo su avistaje. Se encuentran desde Venezuela hasta el Estrecho de Magallanes.

En el cordón de la Sierra de los Quinteros, en la provincia de La Rioja, se encuentra la Reserva Natural Quebrada de los Cóndores, donde se encuentran habilitados dos miradores para la observación de aves que, además de los cóndores, se pueden ver jotes, águilas y halcones.

El Mirador Balcón de los Cóndores es el más desafiante ya que implica un trekking de mediana dificultad durante unos 6 kilómetros, a los que hay que sumar los 6 de regreso…, pero que vale la pena.

Existe la posibilidad de hacerlo a caballo, aunque el final debe ser a pié.

El arribo al Balcón puede ser falsamente decepcionante ya que en los primeros momento no hay aves y se debe a que se alejan al ver movimientos y ruidos, pero al tiempo comienzan a aparecer y es el inicio de un espectáculo majestuoso del vuelo de estas aves.

Los guías, cosa más que recomendable contratar, preparan una picada para reponer energías y antes de emprender el descenso volvemos al balcón que está lleno de cóndores volando los alrededores y bastante cerca para espectaculares fotografías.

En el año 2005 la Reserva Natural Quebrada de los Cóndores fue nombrada por la ley provincial Nº 7849, como la “Reserva Ecológica Sierra de Los Quinteros”.

ALOJAMIENTO

Un lugar ideal para alojarse es la Posada Quebrada de los Cóndores, con pocas habitaciones en medio de las montañas que bien puede definirse como “en medio de la nada”, sin teléfono, ni celular, ni WiFi. Ideal para obligarse a una completa desconexión, pero con opciones para los inquietos como caminatas, cabalgatas, exploraciones a los miradores o disfrutar de la piscina y gastronomía que ofrece la posada.