St.Augustine, también conocida como The Ancient City, fué fundada en 1565 por el almirante español Pedro Menéndez de Avilés.
La ciudad tiene muchas atracciones turísticas como el Fuerte San Carlos, el Faro, gran cantidad de edificios de estilo colonial español y es perfecta para pasear por el encantador distrito histórico, con sus calles adoquinadas, pintorescos cafés, bares, tiendas exclusivas y posadas. Los nombres de las calles recuerdan su pasado hispánico y vale perderse por ellas descubriendo pequeños tesoros de su pasado.

 

FUERTE SAN MARCOS
Sin dudas es la atracción principal de St.Augustine. Esta fortaleza de más de 300 años fue construída por los españoles para defender la ciudad, y hoy es una de las visitas obligadas. Las numerosas habitaciones, que alguna vez alojaron a soldados y prisioneros, recrean la historia del fuerte y el lugar. En el gran patio interior y las murallas, que ofrece una gran vista de la ciudad, se ven a soldados representando tareas de la época y varias veces al día efectúan cañonazos con toda la explicación previa del procedimiento que se hacía en la época.
El Castillo está abierto todo el año excepto el Día de Acción de Gracias y Navidad.

 

ST.GEORGE STREET
Ideal para ir después de visitar el Fuerte San Marcos, esta calle parece detenida en el tiempo. Los edificios están protegidos y conservan el estilo de época. Museos, edificios históricos, bares, restaurantes y diversos locales acompañan un recorrido inolvidable. Entre las perlas puede verse la escuela de madera más antigua de los Estados Unidos, la gran puerta de entrada a la antigua ciudad y el Crucial Coffee.
Vale disfrutar un descanso en alguno de los bares de tan hermoso paseo y solo dejar pasar el tiempo.

 

CIUDAD
El patrimonio histórico de la ciudad se destaca con el antiguo Hotel Poce de León, hoy el Flagler College, que fué construido por el empresario Henry Flagler en 1888. En esta hermosa estructura del Renacimiento español Flagler no escatimó gastos en la opulencia interior del hotel. Louis Comfort Tiffany fue el diseñador de interiores y su legado continúa en los hermosos vitrales del Dining Hall, que junto con la sala Flagler han sido restaurados por más de lo que costó construir la propiedad hace 100 años. En el lobby hay un impresionante techo abovedado de 24 metros apoyado en ocho pilares de roble tallados.
Flagler construyó también el Alcazar Hotel donde hoy funciona el City Hall y el Lightner Museum que cuenta con interesantes obras de arte.
Otros importantes edificios son el Museo Villa Zorayda y la Casa de Gobierno frente a la Catedral y la Plaza de la Constitución.
Caminando por los alrededores de la ciudad histórica se encuentran pintorescas casas alejadas del bullicio turístico y que permiten pasear relajadamente disfrutando de su arquitectura y la tranquilidad del lugar. Estas que les mostramos están a poco más de 200 metros del Fuerte San Marcos en un pequeño barrio junto a la costa.
Las impresionantes iglesias, la Catedral de St. Augustine, la Iglesia Presbiteriana y la Iglesia Unida Metodista son visitas que no hay que perder.
Para ir cerrando la nota podemos decir que esta ciudad es un lugar de visita obligada saliendo de los clásicos destinos de la Florida. Con un estilo muy diferente a las clásicas ciudades americanas, y con un aire muy hispano, guarda fantásticos tesoros para disfrutar en una inolvidable visita.