Inicialmente estaban en la playa Bristol y desde hace más de 100 años que estás apostadas en el puerto de la ciudad.
Hoy día pueden verse en la Banquina de Pescadores, las escasas 29 embarcaciones -llegaron a ser más de 300-, desde donde salen pocos días al mes a tratar de obtener una pesca que cubra sus costos.
De escasos 13 metros, y con capacidad muy limitada de carga, estas lanchas fueron construidas inicialmente por algunos de los primeros pescadores marítimos profesionales que llegaron de España e Italia a principios del siglo XX, y que transmitieron de generación en generación las técnicas de la pesca artesanal.
La crisis comenzó en los ’90 y siguieron otras peores hasta hoy que, obligadas a incorporar el sistema de posicionamiento satelital prácticamente les declaran la desaparición. La pesca costera de lanchas amarillas fue declarada de interés municipal por el Concejo Deliberante de Mar del Plata en 2008. Ya ahí se dejó por sentado la necesidad de “preservar su patrimonio cultural”.