El nombre Agusta aparece a principios del siglo XX ligado a uno de los pioneros de la aeronáutica italiana: el conde Giovanni Agusta. De orígenes sicilianos, pero afincado en la Lombardía, Giovanni Agusta creó su empresa en 1907 cerca de “Cascine Costa” de Samarate (Varese). Terminada la Primer Guerra decidieron virar hacia la producción de motocicletas, respondiendo así a la necesidad popular italiana de contar con un medio de movilidad personal motorizado. La primera actividad fue crear un motor destinado al uso en motocicletas, de bajo coste de fabricación y mantenimiento, con una cilindrada de 98 cc, 2T, tres transfers, transmisión primaria por engranajes, embrague en baño de aceite y cambio de dos marchas. Pero el desarrollo de este motor se ve interrumpido por el estallido de la II Guerra Mundial. Finalizada la guerra, Domenico Agusta emprende un nuevo proyecto motociclístico, creando Meccanica Verghera. En otoño de 1945 se presenta al público el primer modelo MV Agusta. En un principio se había decidido bautizarla como “Vespa 98”, pero descubren que este nombre ya había sido registrado por lo que deciden dejar tan solo la sigla “98”, en versiones “Turismo” y “Económica”. La producción comienza en 1946, año en el que oficialmente, MV Agusta inicia su actividad deportiva en la disciplina del todo terreno donde se obtuvieron numerosas victorias.
En 1947 la MV Agusta se presentó en el Salón de Milán con muchas novedades. Además de una versión de 98 cc con mejores acabados denominada “Lusso”, aparecía también una bicilíndrica 125 2T y una monocilíndrica 250 4T.
Durante el principio de la década de los cincuenta se retoma la actividad en competición. Es en este campo donde la MV Agusta crea su leyenda gracias a la tecnología y prestaciones de sus motos. La gran popularidad obtenida por los numerosos éxitos deportivos permitirá a la casa de Cascina Costa imponerse también a nivel comercial con modelos versátiles y económicos, en línea con las demandas del mercado. Pero tampoco faltaron modelos derivados de la competición, como la sofisticada 500 Turismo, una cuatro cilindros 4T y la deportiva 125 Motore Lungo, bautizada así por sus cárteres alargados, que albergaba en su interior el sistema de encendido. Sin embargo, mientras esta última se convierte en la moto más deseada por los amantes de las motos deportivas de la época, la primera, a causa de su elevado coste, no pasó nunca de la fase de prototipo. Durante la segunda mitad de los cincuenta, el mercado motociclista seguía boyante, pero ya empezaban a vislumbrarse sombras de crisis en el sector, que en el siguiente lustro obligaría a muchas marcas a reducir su inversión en competición. En este último campo, la MV Agusta fue a contracorriente gracias a la adquisición de las licencias de la casa Bell para la fabricación de helicópteros, que llevaron a Cascina Costa nuevas tecnologías aplicables al motociclismo. Entre las muchas pruebas llevadas a cabo destacan algunos prototipos dotados con cambio hidráulico progresivo y motores 2T con inyección de carburante, incluyendo también motos experimentales, como la 500 4T seis cilindros. En 1959 se adoptó un nuevo sistema de lubricación que permitía a los motores MV Agusta lograr unos altos estándares de fiabilidad desconocidos hasta el momento, hasta el punto de que MV ofrecía a sus motores una garantía de 100.000 km. La generación de modelos equipada con este tipo de motores fue conocida como “Centomila” (cien mil).
Los años sesenta representan la consagración de la masificación del automóvil, lo que suponía en contrapartida una disminución del mercado de la moto. La MV Agusta reaccionó ante esta tendencia del mercado con una notable valentía emprendedora, ofreciendo modelos capaces de desatar pasión entre los aficionados. Entre estos, quizás el más significativo en términos históricos fue la 600 cuatro cilindros, la primera maxi moto del mercado equipada con un motor de este tipo. Este motor, derivado del de la 500 GP de Mike Haillwood, conoció una serie de evoluciones que culminaron con la célebre 750 S América, capaz de alcanzar los 220 Km/h.
El nombre de MV Agusta volvió a la palestra en julio de 1986, cuando la prensa especializada publicó una noticia que hablaba sobre la venta de motos de carreras, prototipos, chasis y motores del mítico Reparto Corse de MV. La noticia causó un enorme revuelo, tanto que gente muy relevante de la época solicitó una intervención del gobierno italiano para que todo aquel valioso material histórico no se perdiera en bien del interés cultural del país. Pero el inmenso valor histórico y técnico de aquellas invencibles motos de competición no fue suficiente para despertar el interés del Ministero dell’industria e delle Partecipazioni Statali, de manera que el lote completo fue a parar a manos del italoamericano Roberto Iannucci, por una suma de aproximadamente 800.000 €. De esta manera, en un clima en el que se mezcla la polémica y la nostalgia, se cierra el capítulo industrial de la MV Agusta de Cascina Costa.

DE CASCINA COSTA A SCHIRANNA

Una vez solventada la polémico con Ianuzzi, MV Agusta volvía a la actualidad del mundo de la moto en la primavera de 1992, gracias a un inesperado comunicado de prensa de Cagiva Motor. Allí se daba a conocer la adquisición de la marca de Cascina Costa por parte del grupo Castiglioni, lograda tras un duro litigio con muchas otras firmas del mundo financiero e industrial. Esta negociación lo fue solo para la adquisición de la marca, porque material y motocicletas había sido ya vendidos, a excepción de un lote de motos de carretera y de competición que había permanecido bajo la custodia de la sociedad GLA (Grupo de Antiguos Trabajadores) de MV Agusta, que aún hoy es posible contemplar en el Museo de Cascina Costa. La noticia fue espléndidamente recibida por todos los apasionados de las dos ruedas. La compra de la marca legendaria por parte de los emprendedores más dinámicos del sector motociclístico era una garantía del renacimiento de MV Agusta. Por otra parte, la familia Castiglioni era la única del sector que se había demostrado capaz de rescatar marcas en crisis y devolverlas al éxito. Partiendo de las cenizas de la gloriosa Aermacchi AMF, los Castiglioni habían dado ya sobradas pruebas de su capacidad empresarial creando Cagiva, que pocos años después había salvado a una agonizante Ducati, victima de las estrategias de las finanzas públicas. Pero si de las demás marcas Cagiva había heredado tecnología y medios industriales, con la compra de la gloriosa MV Agusta, el único legado era la fuerza del nombre de la marca. Los ingenieros de Cagiva Motor se encontraron delante de un folio en blanco, partiendo tan solo de la idea clara que una MV Agusta no podía estar propulsada por otro tipo de motor que no fuera un tres o cuatro cilindros en línea. Una configuración que no existía en el panorama motociclista europeo de la época y por lo tanto Claudio Castiglioni decidió diseñar uno desde cero. Con un proyecto desarrollado en colaboración con la Ferrari y bautizado como F4, evolucionado ulteriormente hasta el día de hoy por los técnicos y motoristas de MV Agusta. Este motor nacía con innovadoras ideas, como la disposición radial de las válvulas y el cambio extraíble. La industrialización de este motor iba a combinarse con el desarrollo de la parte ciclística y estética por parte del maestro Massimo Tamburini, a su vez Director del CRC (Centro Ricerche Cagiva).
Tamburini poseía ya una larga experiencia en vestir motores de este tipo, acumulada en sus años pasados en Bimota (acrónimo de Bianchi, Morri y Tamburini). El primer prototipo se acabó un día antes de la apertura del Salón de Milán de 1997 y publicado por primera vez en la prensa el 16 de septiembre de aquel mismo año. Rápidamente los cronistas de la época alabaron aquella maravilla llamada MV Agusta F4. La moto impresionó con una velocidad de más de 280 km/h y una extraordinaria parte ciclo, considerada unánimemente como la nueva referencia absoluta. A pesar de un precio por encima de los € 35.000 al cambio, la F4 Serie oro desapareció de las tiendas en un abrir y cerrar de ojos, yendo a parar a los garajes de los más afortunados y entendidos aficionados de todo el mundo. Entre los personajes célebres de esta exclusiva lista, son muchos los nombres: El Rey Juan Carlos, Emanuele filiberto, Lapo Elkann, Tom Cruise, Angelina Jolie, Hugh Laurie, Brad Pitt, Eddy Irvine, Michael Schumacher, Gerard Berger y todos los jugadores de la selección nacional de fútbol italiana de 2006, entre los que se encontraban Marco Materazzi y Mauro Camoranesi.
Para fabricar la nueva MV Agusta fue necesario reorganizar completamente el ciclo productivo, remodelando las instalaciones de Schiranna y creando nuevas líneas de montaje, tanto para la moto como para el motor. La fábrica de MV Agusta se rediseñó en colaboración con Porsche Consulting, líder en consultoría industrial. Con el objetivo de ampliar su cuota de mercado, MV Agusta ha invertido en una nueva plataforma, creando un revolucionariomotor de 3 cilindros y 675 cc. Este motor, presentado en 2010, ha dado origen a una nueva MV Agusta deportiva de cilindrada media, la F3 675, que se convirtió en 2012 en una de las 600 cc más vendidas. El mismo 2012, este motor 3 cilindros de 675 equipaba a una nueva naked de media cilindrada, la Brutale 675 cc. En 2013 la gama se amplió de nuevo con la presentación de las Brutale y F3 800 cc, renovándose así mismo toda la gama de 4 cilindros, con las nuevas F4 1000 y Brutale 1090. A finales de 2013, MV Agusta lanza al mercado la Rivale 800, un modelo exclusivo, ganador del título “La moto más bella del Salón de Milan 2012” del año de su presentación. Este mismo 2013, MV Agusta presenta la Turismo Veloce 800, la primera y revolucionaria gran turismo de la marca. y finalmente, a principios de 2014, la Brutale 800 Dragster, símbolo del concepto Naked sin compromisos y toda una exaltación del diseño, la Brutale más extrema y esencial.
MV Agusta ha hecho una fusión con Mercedes-Benz a nivel mundial y alianzas con personalidades del mundo del deporte a nivel mundial, como es el caso de Lewis Hamilton. De esta última unión ha resultado la Dragster Hamilton entre otras series exclusivas y limitadas que exaltan a aquellos compradores más excéntricos.

CENTRO RICERCHE CASTIGLIONI

El Centro Ricerche Castiglioni (C.R.C.) es una realidad industrial activa en la República de San Marino desde 1993. Esta empresa nació fruto de la voluntad del presidente Claudio Castiglioni como centro de diseño de motocicletas deportivas y de altas prestaciones para el grupo MV Agusta, y ha sido responsable de la creación de algunos de los diseños más prestigiosos e innovadores del panorama motociclista mundial (como la revolucionaria Ducati 916 o las celebérrimas MV Agusta F4 y Brutale). Actualmente C.R.C. cuenta con una plantilla de aproximadamente cuarenta personas que trabajan con gran entusiasmo en busca de innovación tecnológica, con la introducción de la nueva gama MV Agusta de 3 cilindros de la cual han derivado múltiples tipologías de modelos, desde la deportiva F3 a la Naked Brutale, pasando por las experiencias extremas de las Rivale y Dragster y la inédita Turismo Veloce presentada durante el Salón de Milán 2013. En términos de filosofía de trabajo, el C.R.C. persigue constantemente el objetivo de la excelencia en cada una de las características de sus propias creaciones. En este sentido, el Centro Ricerche Castiglioni ha creado una organización interna única en el mundo por su agilidad, eficacia y creatividad tecnológica, con el fin de poder concebir, desarrollar e industrializar nuevos proyectos de forma totalmente autónoma. Esto permite al C.R.C. seguir y controlar directamente cada fase del proceso del proyecto (desde la concepción inicial a la realización de los prototipos definitivos) llevando a cabo toda la documentación de forma interna.


Más información:

www.mvagusta.com