En 1898, con el fin de tener presencia en la zona, es fundado San Martín de los Andes a orillas del lago Lacar y rodeado de sus imponentes montañas como si fuera un anfiteatro.

Inicialmente sus habitantes vivían de la explotación forestal, con el desarrollo de aserraderos y la actividad agrícola-ganadera hasta 1937, cuando se crea el Parque Nacional Lanín con el fin de preservar las especies autóctonas asegurando así el aprovechamiento del recurso a futuras generaciones. En ese momento se restringe casi por completo la industria maderera y ante la necesidad de una nueva actividad económica la Administración de Parques Nacionales comienza a promover el Turismo en toda la región.

Se construyen hospitales, caminos, escuelas, y promueve la infraestructura para el turismo.

En el año 1963 se instala el primer medio de elevación en el Cerro Chapelco con una silla doble la que permitió el desarrollo de Chapelco como centro de esquí y en 1983 fue la instalación de la telecabina lo que posicionó al complejo como un de los centros de esquí de primer nivel.

Su desarrollo fue lento, hasta que en los años ’80 tuvo un fuerte crecimiento de la mano del turismo, llegando hoy a tener cerca de 30.000 habitantes.

Se encuentra dentro de una de las áreas protegidas más importantes de la Argentina y es la población más importante del Parque Nacional Lanín (383.612 ha), el más extenso de la Provincia del Neuquén y es la sede de su intendencia.

De variada gastronomía S.M.de los Andes tiene lugares excelentes, clásicos como la Cervecería El Regional, con vista sobre el lago Lacar en la costanera, como también restaurantes escondidos en plena montaña y con estilos totalmente personalizados.

La Cervecería El Regional, en plena ciudad, ofrece un variado menú donde se recomienda especialmente la tabla de fiambres regionales ahumados con jabalí, ciervo, paté, quesos, frutas, etc., seguida de platos como las rolinas, que son piezas en masa rellenas con mozzarella, tomates y albahaca en reducción de vino o raviolones de ciervo, además de todos los platos típicos patagónicos que pueden acompañarse con cerveza artesanal o algunos de los vinos de una variada selección. La atención es muy buena, como también la decoración del lugar.

Con un estilo totalmente diferente tenemos al bodegón de montaña de Tomás Campbell, ubicada en el valle del río Quilquihue en las cercanías del lago Lolog rodeado de montañas, podría decirse “en medio de la nada”.

Tomás te recibe junto a Valeria, en su propia casa-restaurant construida por ellos mismos, donde se cena en la mesa principal viendo y compartiendo la producción de cada comida, y nos deleita con una gran variedad de platos que va sacando sobre la marcha. El concepto es compartir un día normal de ellos junto a los eventuales comensales, conversando sobre sus experiencias y temas en general, como en una reunión familiar.

Con una vasta experiencia en cocina, basa su comida en productos de la zona y la estación del momento. Cosecha las verduras de su propia huerta y es seguro que en invierno no va a haber tomates en sus platos aunque sí una gran identidad regional.

Esta una experiencia por demás recomendable. Puede recibir de dos a catorce personas. Eso si, se come lo que Tomás decide, no hay menú ni nada de eso!!!

CHAPELCO

Este centro de ski de nivel internacional ofrece una gran variedad de actividades, aparte del histórico ski, snowboard, caminatas con raquetas para nieve, motos para nieve y paseos en trineo.

El paseo en trineos tirados por seis perros Huskies Siberianos, en medio de los bosques es una actividad maravillosa. Los trineos pueden llevar una persona cada uno que no supere los 100 kilos. Uno puede ver el cuidado y dedicación que tienen con estos perros que poseen una energía increíble. El Bosque de los Huskies ofrece esta actividad desde fines de Junio hasta principio de Octubre.

Una exigente competencia que se celebra anualmente es el Tetratlón de Chapelco. Declarada de interés turístico nacional y provincial, la carrera tiene un recorrido que comienza en el Cerro Chapelco, continúa por áreas del Parque Nacional y de las comunidades mapuches, llega hasta las aguas del lago Lácar y culmina en la ciudad de San Martín de los Andes.

El 3 de septiembre de 1987 se corrió la primera edición del Tetra Chapelco. Desde entonces tuvo las características que le dieron prestigio: exigencia física máxima para enfrentar el ski, mountain bike , kayak y running.

Como en todos los pueblos, San Martín de los Andes cuenta con sus artesanos que exponen sus obras tanto en el mirador frente a una espectacular vista de la ciudad y en el Paseo de los Artesanos donde se puede ver, por ejemplo a artistas como Tamara, que pinta con sus manos cuadros sobre cerámicas en minutos.

Valeria Conte Mac Donell

Una artista ya consagrada que ha desarrollado un estilo artístico muy personal, ella lo define como “pintura en el aire con el cielo de fondo” y es una definición muy acertada ya que la construcción de instalaciones pendiendo de alambres y dando formas, muchas veces indefinidas, en las que ella también se incluye como parte de la obra, dan a estas obras un carácter muy especial.

Una de sus obras fue una casa, su futura casa, construida con sogas que mojaba durante la noche para que el agua se congele y durante la mañana siguiente se pudiera ver la obra mientras el sol la derretía, para volver a iniciar el ciclo nuevamente por la noche.

Las obras con alambres dando formas gigantes a diferentes expresiones fueron expuestas en lugares como el Centro Cultural Borges, en Buenos Aires y la costanera en la ciudad de Bariloche.


Más información:

www.sanmartindelosandes.gov.ar/turismo

www.argentina.tur.ar

www.facebook.com/viajaportupais/