Jean Todt, presidente de la Federación Internacional del Automóvil declaraba “La Fórmula E es el futuro de nuestro deporte; lo que viene es un automovilismo ecológico y es hora de que las principales ciudades del mundo vean en acción a estos coches eléctricos”.

Como todas las nuevas cosas tiene sus defensores y detractores. Esta categoría, no solo se vislumbra como el futuro del automovilismo dentro de las ciudades, sino que va de la mano de la nueva tendencia con parte de la industria automotriz además de tener a favor a toda la movida ecologista.

Como puntos a favor tenemos que nuevamente podemos disfrutar del automovilismo dentro de las ciudades, fomenta el desarrollo de nuevas tecnologías que se volcarán a los autos de calle y también, hasta que el desarrollo de la capacidad de las baterías mejore, porque duran menos que cada GP y es necesario cambiar de auto en mitad de carrera, lo que entrega una dosis mas de atractivo al espectáculo.

El silbido de los motores es el punto flojo ya que se pierde ese atractivo especial y da la sensación de poca potencia, cosa que en realidad no es cierta ya que superan los 270 HP en las clasificaciones y en “modo ahorro”, que es el utilizado durante la carrera, ronda los 200 HP lo que les permite alcanzar los 225 km/h. Dará que hablar un tiempo esta controversia porque la diferencia de los 80 dB de estos autos contra los también criticados nuevos motores de la Fórmula 1 con sus 120 dB hacen una gran diferencia. Alejandro Agag, CEO de la Fórmula E Holding, argumenta a favor “No es tan así. El sonido es actual. Se asemeja a un tren moderno, a un jet de combate. Creo que es lo suficientemente fuerte como para que el público sienta esa adrenalina, pero bajo para poder competir en las ciudades sin provocar contaminación acústica”.

En lo referente a los pilotos también arrancó con fuerza porque cuenta con 14 ex pilotos de la Fórmula 1 (Jarno Trulli, Nick Heidfeld, Takuma Sato, Sebastien Buemi, Bruno Senna, Nelsinho Piquet, Jérôme D’Ambrosio, Frank Montagny, Charles Pic, Lucas Di Grassi, Karun Chandhok, Jaime Alguersuari, Stéphane Sarrazin y Jean-Eric Vergne), además de Nicolas Prost, que forma el equipo comandado por el mismísimo Alain Prost -cuatro veces campeón mundial y cuatro subcampeón de Fórmula 1-.

Escenarios como Montecarlo, Berlín, Londres, Buenos Aires y Miami dan un marco mas que ideal para promover el retorno de las carreras a las ciudades.

Con una inversión inicial de 100 millones de euros la FIA puso en marcha esta categoría y estiman recuperarla dentro del primer año por las previsiones que tienen hechas.

Un tema aparte, y muy importante, es el cambio de concepto del auxilio en las carreras ante el hecho de que no luchan contra combustibles inflamables como la Nafta que se utilizan en las carreras tradicionales sino con electricidad y sus descargas que son sumamente peligrosas. A los médicos se los ve vestidos con un buzo antiflama, ropa ignífuga y guantes y botas aislantes, pero igualmente al acercarse a un auto verifican si tiene encendida una luz verde, la cual indica que está desactivado y pueden actuar; en cambio, si la luz prendida es la roja, les advierte que ese coche está activo, o sea que está como para seguir en carrera y hay que actuar con mucho mayor cuidado.

Sobre el cambio de autos vale aclarar que se determina un tiempo mínimo para hacerlo, lo que de algún modo no beneficia (como quizá correspondería) a quienes lo hacen con mayor celeridad.

Finalmente los que sostienen las categorías son el público y respecto a ese tema, el CEO de la FE, Alejandro Agag, comentó que “La audiencia es muy positiva. El punto más potente es el Fan Boost, y los fans aceptan el cambio de coches. Evidentemente hay quienes se quejan de la velocidad, que dicen que les gustaría que los coches fuera más rápidos; a mí también. El balance es 80% positivo y 20% crítico”.

Habrá que ver su evolución, pero hasta ahora parece tener un futuro garantizado.

 

SAFETY CAR

Para estar acorde con la filosofía de esta categoría, el vehículo de seguridad elegido para esta tarea por la FIA, es híbrido y por necesidad de alta performance. El BMW i8 combina el rendimiento de un coche deportivo con el consumo de un coche compacto. Cuenta con una impresionante eficiencia, siendo un híbrido con un consumo extremadamente bajo como también lo son las emisiones de CO2.


Más información:

www.fiaformulae.com