"LO QUE ES IMPORTANTE ES LA ACTITUD QUE PASA DE UNA GENERACIÓN A LA OTRA: VERSE A SÍ MISMO COMO UN ESLABÓN EN UNA CADENA, PONIENDO LA SUPERVIVENCIA A LARGO PLAZO DE LA EMPRESA ANTES DE EXCESIVOS OBJETIVOS DE CRECIMIENTO."

Conde Anton Wolfgang von Faber-Castell

 

La primera evidencia documentada de fabricantes de lápices en la ciudad imperial de Nuremberg se remonta al año 1660. Pero numerosos artesanos también se habían establecido en las ciudades y pueblos circundantes, en particular en Stein, cerca de la ciudad pero dentro del marquesado de Ansbach. Allí no estaban sujetos a las estrictas reglas que gobernaban los oficios en Nuremberg, y por lo tanto, gozaban de mayor libertad. El ebanista Kaspar Faber (1730-1783) también se dedicó a la fabricación de lápices. En un principio él trabajó para mercaderes locales pero luego hizo lápices también por sí mismo. Pronto se volvió tan exitoso que pudo establecer su propio negocio.

Después de la muerte de Kaspar, su hijo Antón Wilhelm (1758-1819) tomó a su cargo el negocio que ya había crecido a un tamaño respetable. Adquirió una parcela de terreno en el perímetro de Stein con un taller que en el lapso de pocos años logró expandir en una fábrica floreciente. El sitio es todavía la sede central de la empresa A.W. Faber-Castell. Pocos años antes de fallecer. Antón Wilhelm, cuyas iniciales se preservan en el nombre de la compañía, legó a su único hijo Georg Leonhard lo que para aquel entonces ya figuraba en documentos oficiales como una fábrica de lápices.

Georg Leonhard Faber (1788-1839) siguió adelante en tiempos difíciles, tanto política como económicamente, en los cuales los negocios perdieron empuje. Los lápices ingleses lideraban el mercado puesto que el grafito era extraído allí, especialmente en el condado de Cumberland, y estaba sujeto a una estricta veda de exportación. Las barreras aduaneras dificultaban el libre intercambio en las provincias alemanas (aún no integrantes de una única nación). Los lápices Faber se fabricaban todavía utilizando métodos convencionales aunque el francés Nicolás Jaques Conté había inventado un nuevo proceso para la producción de minas.

Georg Leonhard se dio cuenta que la educación y la experiencia en el exterior serían decisivas para el futuro de su empresa. "Aprendan lo más que sea posible: cueste lo que cueste, vale la pena." predicó a sus hijos. Lothar, junto a su hermano Johann viajaron y fueron impactados por la atmósfera cosmopolita de Paris y Londres. A partir de ahí, Lothar desarrolló las ideas que llegarían a elevar su fábrica al rango de una empresa internacional en los años venideros.

En una primera etapa, las ideas de Lothar traspasaron las fronteras de Alemania, y en 1849 su empresa adquirió dimensiones internacionales. Primero abrió una sucursal en Nueva York para proveer de lápices al mercado estadounidense que estaba en auge. Posteriormente se establecieron subsidiarias en Londres, París, Viena y San Petersburgo.

Lothar Faber no solamente inventó el lápiz hexagonal sino también estableció los estándares en cuanto a la longitud, grosor y graduación del lápiz. Fue también el primer fabricante que marcó sus productos con el nombre de la compañía. Los lápices "A.W. Faber" (en referencia al hijo de Kaspar Faber, Anton Wilhelm Faber) se convirtieron no sólo en los primeros elementos de escritura de marca, sino que se contaron entre los primeros artículos con marca del mundo.

El nombre A.W Faber es quinto inscripto en el registro de marcas de los Estados Unidos. Dado que las primeras cuatro empresas ya no existen hoy, es consecuentemente la marca más antigua en el país.

Lothar demuestra ser un empleador progresista estableciendo un esquema de salud en la empresa y luego un banco de ahorros y un fondo de pensiones para sus empleados. Construye viviendas para ellos y proporciona sostén financiero para escuelas y una guardería diurna para los hijos de los empleados.

A través de los años Lothar von Faber recibe muchos honores y premios por sus destacados servicios a la comunidad. El Rey Maximiliano II de Bavaria lo nombra Barón Lothar von Faber y tres años más tarde es nominado consejero de la corona Bávara.

El matrimonio de su nieta y heredera universal, la baronesa Ottilie von Faber, con el conde Alexander zu Castell-Rüdenhausen, dio lugar al nacimiento de la marca Faber-Castell, ya que en su testamento, el abuelo de Ottilie había estipulado que la compañía debería conservar el nombre Faber para siempre.

El linaje Castell se remonta hasta los condes de Franconia, quienes ya figuraban en un documento de 1057. El nombre es aún muy reconocido: los Castell son propietarios de la institución bancaria privada más antigua de Baviera y poseen uno de los viñedos alemanes de más antigüedad.

Poco después de tomar a su cargo la gerencia, el Conde Alexander lanza la serie inconfundible de lápices CASTELL 9000. El verde oscuro - basado en los colores del regimiento del Conde - se transforma en un símbolo de la empresa Faber-Castell del mismo modo que los anuncios que representan los "caballeros del lápiz".

Actualmente es considerado como uno de los mejores lápices de dibujos en el mercado. El modelo todavía se sigue produciendo.

 

Ecología
Los productos de Faber-Castell son manufacturados utilizando procesos y materiales ecológicos y ambientalmente sostenibles. En Brasil, plantan y cultivan sus propios árboles en áreas que estaban deforestadas y sujetas a erosión dentro de un proyecto de reforestación y conservación.

Faber-Castell es la única empresa que utiliza pintura al agua ecológica para todos sus lápices de madera producidos en Europa.

 

Actualmente
Hoy en día, Faber-Castell continúa siendo propiedad de la misma familia, en la octava generación desde su fundador. La compañía, cuenta con una sólida reputación internacional por sus materiales de dibujo y escritura de alta calidad.

Desde 1978 el Conde Antón Wolfgang von Faber-Castell dirige la compañía e incursiona en el mercado de la cosmética fabricando lápices de madera para esa industria. Establecieron varias subsidiarias y fábricas en el exterior, incluyendo Malasia, Hong Kong, Indonesia, República Checa, India y en China, siendo esta última en la 15º planta de producción de Faber-Castell.

 

HACIENDO COSAS SIMPLES EXTRAORDINARIAMENTE BIEN

Una conversación con el Conde Antón Wolfgang von Faber-Castell

»TRADÍCIÓN SIGNIFICA MANTENER LAS BRASAS Y NO LAS CENIZAS VIVAS. EL ÉXITO DE FABER-CASTELL A TRAVÉS DE LOS SIGLOS ES EL RESULTADO DE VALORAR AÑOS DE EXPERIENCIA, TRATANDO DE HACER LO SIMPLE EXTRAORDINARIAMENTE BIEN INCORPORANDO NUEVAS IDEAS Y ACTUANDO RESPONSABLEMENTE CON ESPÍRITU EMPRENDEDOR.
ESTOS VALORES SE APLICAN NO SOLO A LA MARCA SINO A TODA LA EMPRESA TAMBIÉN Y CONSTITUYEN LA BASE TANTO DE NUESTRA IDENTIDAD COMO DE NUESTRO ÉXITO A LARGO PLAZO.«

 

Conde von Faber-Castell, en esta era digital su empresa todavía confía en los lápices de madera. ¿No es este un anacronismo?
No podremos impedir el uso de las PCs y las lap-tops. Aún así, en los años a venir la gente todavía escribirá, dibujará y coloreará a mano. La investigación del cerebro muestra que los niños deben utilizar sus manos para desarrollar sus habilidades mentales - de modo que nuestros productos cuidadosamente desarrollados son importantes desde una óptica educativa. Con la siempre creciente población mundial, especialmente en países en desarrollo o en curso de industrialización, vemos también una demanda a largo plazo de productos para colegios y universidades, que obviamente incluyen lápices de grafito y color.

 

¿Qué es tan especial de un lápiz?
Hay muchos elementos a favor del "conocido viejo lápiz de madera" que naturalmente vendría a ser el lápiz de grafito. Es económico y amigable con el ambiente y dura por centenares de años. El cosmonauta ruso Yuri Gagarin, la primera persona que orbitó la tierra en 1961, también llevó uno consigo a bordo del vehículo espacial Vostok, porque un lápiz sigue escribiendo aún en gravedad cero.

 

¿Qué producto de Faber-Castell es actualmente el más exitoso a nivel mundial?
Los lápices de colores, como siempre. Pero no estamos apostando a ellos únicamente. Faber-Castell se propone ser una "compañía para toda la vida" con una amplia y variada gama - desde los primeros productos para colorear hasta los elementos de escritura de alta calidad y los accesorios para el exigente usuario privado.

 

Ustedes ya han experimentado cómo el ciclo de vida de sus productos puede modificarse muy rápidamente...
Sí, hemos sobrevivido dos crisis estructurales: la desaparición de la regla de cálculo en los años 70s y la brusca caída de la significación del diseño técnico manual en la segunda mitad de los 80s.
A largo plazo existen dos campos en los que predecimos un crecimiento sostenido: por un lado los productos que son educacionalmente valiosos y que estimulan la creatividad de los niños; y por otra parte estamos apostando a accesorios e instrumentos de escritura electos. El conocimiento y la lealtad hacia la marca desde una tierna edad, y el importante efecto de construcción de imagen de productos de alta calidad, especialmente la colección Graf von Faber-Castell, proporcionan un verdadero sostén para la posición de Faber-Castell en el mercado. Como un compañero para toda la vida, también hemos prestado creciente atención a productos creativos para adultos. Los países industrializados muestran una creciente demanda para actividades de entretenimiento, porque el número de personas mayores está creciendo de manera que artículos para hobbies creativos tendrán mayor demanda en el futuro.

 

Y no son únicamente productos para colorear, escribir y dibujar lo que ustedes fabrican...
Los que pocas personas saben es que en los últimos 30 años también hemos fabricado productos para algunas de las más conocidas empresas de cosmética. Nuestra subsidiaria Faber-Castell Cosmetics se ha posicionado como uno de los principales proveedores de marca privada a la industria de la cosmética con sus lápices cosméticos de madera y aplicadores.

 

Ustedes son activos en 120 países. ¿Cuáles mercados son de especial interés para ustedes?
Puedo mirar hacia atrás con una cierta dosis de orgullo al final de los años 70s cuando determiné la importancia de los mercados de la zona de Asia/Pacífico y fundé subsidiarias que han demostrado tener un suceso continuo. Malasia es hoy un floreciente centro de producción, y Faber-Castell goza de un alto conocimiento en ese mercado. Se da una situación semejante en Indonesia, la India y espero que pronto también en China. Veo Asia como un mercado de gran crecimiento, especialmente para los productos con el sello de calidad "made in Germany".

 

¿ Cuál es su visión del objetivo de las ganancias ?
No me interesa en absoluto esforzarse por lograr ganancias a corto plazo. Pero la habilidad de mantener resultados sustentables es de vital importancia para una empresa que quiere ser exitosa a largo plazo. Como hombre de negocios tiene mucho sentido que yo desee ganar una cantidad decente de dinero - en ambos sentido del término. El tipo de decencia basada en valores como responsabilidad social, confianza, honestidad y juego limpio es indudablemente compatible con una saludable búsqueda de ganancias ya que una empresa exitosa también puede permitirse ser generosa en sus servicios sociales a la gente.

 

Su empresa ha frecuentemente dado un buen ejemplo de cómo las ganancias y la responsabilidad social pueden ser compatibles. Con su Carta de Compromiso Social usted e comprometió voluntariamente a aplicar los estándares de la Organización Internacional del Trabajo en todas sus plantas. ¿Por qué fue eso tan importante para usted?
Mi tatarabuelo, Lothar von Faber, fue un hombre de negocios orientado hacia lo social de manera muy poco común, y las siguientes generaciones aún hoy vemos como nuestra obligación seguir su ejemplo. Por ejemplo, la Carta de Compromiso Social suscrita en el año 2000 se opone a la discriminación y al trabajo infantil y protege a nuestros empleados de ser explotados. Los acuerdos a los que nos hemos comprometido son realmente sólo sólidas prácticas de negocios desde mi punto de vista.

 

¿Qué ventajas tiene hoy en el mundo globalizado una empresa familiar?
Las empresas familiares bien administradas se distinguen por valores que incluyen la sustentabilidad, la responsabilidad social y virtudes humanas tales como la dedicación, la sinceridad y la modestia. Lo importante es la actitud que se trasmite de generación en generación: que nos vemos a nosotros mismos como un eslabón en una cadena y colocamos la preservación de la empresa a largo plazo antes del crecimiento por sí. Desde mi punto de vista no son saltos espectaculares que nos mantienen en movimiento hacia adelante sino la continuidad en cosas que han dado prueba de ser correctas en el pasado. Una optimización constante basándose en el lema que todos los pequeños pasos se suman especialmente si se dan en rápida sucesión. Esa ha sido siempre parte de nuestra filosofía corporativa.

 

¿Cuál es el secreto del éxito detrás de la historia de 250 años de Faber-Castell?
Lothar von Faber dejó sus marcas en las generaciones que siguieron incluyéndome a mí personalmente. Sus esfuerzos sin concesiones para construir la reputación de la marca, su compromiso social, su creatividad, y el modo en que se lanzó a conquistar nuevos mercados mucho antes de que la palabra "globalización" existiera forman parte de cualidades del negocio que son tan vitales hoy como lo fueron entonces. El punto no es aferrarse a la tradición sólo por hacerlo, sino para preservarla de acuerdo con los tiempos como un exitoso esquema de valores. Al mismo tiempo uno no se debe temer cuestionar los procedimientos existentes y de optimizarlos - ése es un componente esencial del éxito. Pero para mí, personalmente, lo más importante es mantener una mente inquisitiva y nunca perder de vista los beneficios para el consumidor.

 

¿Alguna vez se siente usted abrumado por el peso de un nombre famoso?

Mi nombre no ha sido jamás un impedimento para mí. Muy por el contrario, en los negocios puede abrir puertas. Sin embargo, eso de por sí no es suficiente. Para tener éxito uno debe poner a prueba sus habilidades.


¿Qué significa lujo para usted?
Para mi la palabra lujo es algo sospechosa, porque exuda ostentación y exceso, y no me interesa ninguno de los dos. Por otra parte, lujo en el sentido de algo especial, un objeto de valor inusual con una función superior y una buena artesanía: eso es algo que valoro muchísimo. Puede tratarse de un reloj con un mecanismo sofisticado o un elemento de escritura superior - por ejemplo el Perfect Pencil de la colección Graf von Faber-Castell.

 

¿Cuál es su posesión más valiosa?
Mi esposa e hijos, pero no me pertenecen. Mis objetos más valiosos son obras de arte del período expresionista alemán y trabajos de artistas contemporáneos que colecciono. ¿Qué me gustaría poseer? Un viñedo bien manejado: y me gustaría ser tan exitoso con él como mi primo el Conde Hereditario Ferdinand zu Castell-Castell.

 

¿Y cuál es su instrumento de escritura favorito?
El Perfect Pencil es decididamente uno de mis favoritos y a mi me gusta particularmente escribir con la Ambition Cocos, con un cuerpo realizado a partir de la palmera cocolera india. El material tiene una textura tan agradable y la tinta fluye suavemente y seca rápidamente.

 

¿Cuáles son sus expectativas cuando nos disponemos a entrar en el año del 250 aniversario de Faber-Castell?
Me estoy preparando a celebrar este insólito aniversario junto con nuestros empleados de todas las plantas y oficinas alrededor del mundo. Para mi es un placer y una sensación satisfactoria haber contribuido a este hito en la historia de la compañía, pero esa no es razón suficiente para aparecer arrogante o autocomplaciente. En particular, en la actualidad, es especialmente importante para un hombre de negocios seguir siendo humano y adherir a los valores que Lothar von Faber planteó, ya que esos valores son la fuerza del negocio de nuestra familia. Mi deseo para el futuro es que Faber-Castell se convierta aún más fuertemente en una marca premium y que quede incondicionalmente fiel al lema de "hacer cosas simples extraordinariamente bien".

Entrevista extraída del libro Faber-Castell 250 Aniversario 1761-2011

 

Más información:

www.faber-castell.com