La historia de Codorníu es la de una familia de viticultores que se remonta al siglo XVI, siendo la empresa familiar más antigua de España y la 17ª más antigua del mundo. Un documento de 1551 atestigua que Jaume Codorníu tenía viñedos en propiedad y confirma que ya desarrollaba su actividad vinícola en Sant Sadurní d'Anoia.

En 1659 la unión de dos sagas de viticultores, con el matrimonio de Anna de Codorníu y Miquel Raventós, estableció los cimientos de la actual bodega. Anna fue la última de los descendientes de Jaume Codorníu que llevó este apellido.
En 1872, más de un siglo después, Josep Raventós, uno de sus descendientes, elabora su primera botella de cava al aplicar el método tradicional a la combinación de las variedades tradicionales del Penedès: la Macabeo, la Xarello y la Parellada.

El hijo de Josep, Manuel Raventós i Domenech, impulsó el trabajo iniciado por sus antepasados. Siguió investigando e innovando en el mundo del cava no solo iniciando su comercialización, sino que también se encargó de proyectar la actual bodega y dar a conocer Codorníu alrededor del mundo.
En 1888, dieciséis años después del nacimiento del cava, Manuel Raventós obtiene un gran reconocimiento por su labor. En la Exposición Universal de Barcelona se premia con una medalla de oro a los espumosos Codorníu.

En 1895, Manuel Raventós proyecta junto al arquitecto modernista Josep Puig i Cadafalch la nueva bodega, una auténtica obra de arte que demandó 20 años de construcción y se convirtió en uno de los ejemplos más destacados de la arquitectura civil modernista. Dos años después, S.M. la Reina Regente María Cristina otorga a Codorníu el título de Proveedor de la Casa Real Española. En la actualidad, siguen elaborando una reserva especial para el Palacio de la Zarzuela.

Manuel Raventós, visionario en el mundo de la publicidad, convocó un concurso de carteles para dar a conocer sus productos. Artistas modernistas de la categoría de Casas, Utrillo, Tubilla y Junyent participaron en esa iniciativa.

En 1975 sus cavas reciben el máximo reconocimiento al ser declaradas Monumento Histórico Artístico Nacional por el Rey Don Juan Carlos I. Una obra clave del modernismo catalán.
En 1984 nace Anna de Codorníu, el cava más emblemático y el primer cava que incorpora la variedad Chardonnay. Su nombre, Anna, es un tributo a la última heredera del apellido Codorníu.

Al cumplir Codorníu sus 450 años en el 2001, el Rey Don Juan Carlos I visita las cavas Codorníu y firma la etiqueta de la botella más grande del mundo, denominada Gran CAVIT Primato, de 26 litros.
En el 2012 Codorníu renueva su imagen y su logotipo. Con una imagen contemporánea pero que respeta la elegancia clásica que caracteriza a la marca, reflejo de una tradición familiar centenaria ligada a los cavas.

Después de 18 generaciones, Codorníu sigue siendo símbolo de continuidad, fidelidad e innovación. Cinco siglos de historia y experiencia donde se unen tradición y modernidad.

 

Elaboración

 

Vendimia
Se inicia a finales de verano. Durante la vendimia, cada parcela y cada variedad se recoge en su momento justo de maduración. Las variedades más tempranas, como la Chardonnay se recogen en el mes de Agosto, las variedades tradicionales en Septiembre.

 

Entrada y prensado
Las uvas llegan con la máxima rapidez a nuestra bodega para que no pierdan sus características. Inmediatamente, se prensan ligeramente extrayendo solo los aromas y sabores más delicados para obtener el mosto flor.

 

Primera fermentación
En Codorníu, cada parcela y cada variedad de uva fermenta por separado. Durante el proceso de fermentación, el mosto flor se transforma en vino base, un vino joven y muy aromático.

 

Coupage
El secreto del cava está en encontrar una combinación perfecta de los vinos base. Con el trabajo de los mejores catadores y enólogos mezclamos los diferentes vinos para lograr la combinación más adecuada para cada cava. El resultado se añade a la botella definitiva, de la que ya no saldrá hasta el momento de ser descorchada.

 

Segunda fermentación
Al coupage se le añade una mezcla de levaduras seleccionadas y azúcar para iniciar una segunda fermentación en la misma botella, durante la cual aparecen las burbujas de manera natural. Este proceso es lo que se conoce como método tradicional. Estas botellas reposarán en nuestra bodega centenaria sin variaciones de luz, temperatura o humedad un mínimo de 9 meses para que nuestro cava adquiera su complejidad y sabor tan característicos. En algunos cavas el período de crianza puede llegar a ser de hasta 36 meses o más.

 

Removido y degüello
Después de la crianza se giran cuidadosamente las botellas para conducir los sedimentos de las levaduras hacia el cuello y extraerlos posteriormente. Es lo que se conoce como degüello.

 

Dosaje
Para dar el toque final a nuestros espumosos añadimos nuestra propia mezcla de cava y azúcar, denominada licor de expedición, que convertirá cada cava en un Brut Nature, Brut o Semi-Seco.

 

Sellado
Ponemos a cada botella su tapón de corcho definitivo y su etiqueta. El cava ya está listo para ser disfrutado.

 

BODEGA SEPTIMA

Codorníu es la historia del cava. La experiencia acumulada a lo largo de tantos años se expresa en la calidad de sus cavas y vinos, reflejo del esfuerzo de generaciones. Ésta es la filosofía que orienta a la empresa tanto en España, como en el resto del mundo y se repite aquí en Argentina a través de Bodega SEPTIMA. El nombre "Bodega SEPTIMA" surge por ser la séptima bodega del Grupo Codorníu.

El Grupo Codorníu es propietario de bodegas en las zonas vitivinícolas de mayor prestigio del mundo: Ribera del Duero, Rioja, Priorato, Sant Sadurni D'Anoia (España), Napa Valley, California (Estados Unidos) y Luján de Cuyo y Valle de Uco (Argentina).

La Bodega SEPTIMA, está ubicada en la fantástica provincia de Mendoza, Argentina, con sus fincas en la zona de Agrelo, al pie de la Cordillera de los Andes, y propone una amplia variedad de vinos y espumosos argentinos.

Su arquitectura, el estilo de la construcción, los materiales empleados y la disposición de los espacios hacen del lugar un referente indiscutido entre las bodegas mendocinas de la última etapa de la vitivinicultura argentina. La bodega ocupa un área de 5500 m2 y cuenta con una capacidad de 3.000.000 de botellas. La construcción se inspiró en el sistema constructivo ancestral de la pirca, técnica muy utilizada por los huarpes para levantar muros, que consiste en apilar piedras naturales.

Bodega Séptima, con más de 150 ha plantadas y con equilibrados niveles de producción, ofrece una amplia gama de productos para el amante del buen vino y de los exquisitos espumosos.
Su declaración de Misión es la de ser una bodega distintiva por su historia y calidad enológica, su elegancia en las acciones, su excelente relación precio/calidad en cada una de las categorías que compite, altamente rentable y estar entre los 20 principales exportadores de la Argentina.
El viñedo de Bodega SEPTIMA consta de una superficie total de 185 ha emplazadas a 1050 msnm. Actualmente, se encuentran en plena producción 153 ha, ubicadas en la zona alta de Agrelo, Luján de Cuyo, Mendoza.

El objetivo actual de la empresa es producir uvas para la elaboración de vinos propios de niveles "A", "B" y "C". Para lograr este objetivo, utilizan las técnicas de poda, raleo de brotes, fertilización sectorizada, raleo de racimos en el envero y deshoje en temporadas muy húmedas y lluviosas.

La cosecha se realiza en forma manual y comienza en el mes de febrero, con variedades destinadas a la elaboración de "vino base" como Chardonnay y Pinot Noir. Luego se cosechan las uvas blancas destinadas a "vinos tranquilos" y, por último, las uvas destinadas a la elaboración de vinos tintos. La vendimia finaliza a finales del mes de abril, cuando ingresan a la bodega las uvas adquiridas en zonas frías del Valle de Uco.

 

Más información:

www.cordorniu.com

www.bodegaseptima.com