Es una pegunta obligada; ¿cómo ves la música "clásica" hoy?

Lo de "clásico" lo tenés que poner entre comillas, si no tuviera esas comillas te diría que la música clásica bien gracias, mejor que nunca. Tampoco me gusta llamarla música "culta", porque es raro, toda expresión musical es culta, aún la bailantera. El problema es que no sé tampoco si llamarla música "académica", suena un poco acartonado ¿no?, en USA la llaman "art music", como si otras músicas quedaran excluidas de lo artístico. Yo diría que es una música no comercial, producto del estudio de toda una vida, que aporta novedades continuamente y hace escuela tardíamente en los otros estratos de la música de consumo más o menos masivo. Siempre ha sido producida por unos pocos, de entre los cuales puede surgir un Bach, un Mozart, un Stravinsky, pero uno solo, y a veces dos o tres, y en ese caso se conforma un movimiento, o un estilo o escuela que marca toda una época, como por ejemplo el clasicismo, el romanticismo, el impresionismo y tantos otros "ismos". Por eso te digo que el compositor "culto", "académico" o como quieras llamarlo, es un bien escaso comparado con la cantidad de miles de personas que se dedican a la música comercial. Evidentemente el grado de dificultad en la composición en si no es el mismo. Dicho esto, te contesto la pregunta: afortunadamente goza de toda la buena salud de la que ha gozado siempre, con muchos compositores jóvenes, algunos de los cuales se agrupan y se organizan para dar a conocer sus trabajos al público, que en los últimos años ha crecido mucho. Aclaro que la asistencia no es masiva como en un recital de Ricky Martin o de Shakira, pero puede ser tanta como en un buen concierto de jazz. Y si podemos acceder a la Filarmónica de Buenos Aires (Colón) o a la Sinfónica Nacional, bastante más, ya hablamos de más de mil o dos mil personas.

Bien, muchos compositores nuevos pero la creatividad, ¿disminuyó o no sobresale tanto como antes?

Para nada. También goza de buena salud. Lo que ocurre es que al no ser un producto "masivo" no tiene tanta visibilidad como otros productos comerciales. Alguien debería hacer una escala de visibilidad, o si preferís, de "audibilidad", en cuanto a los diferentes géneros de acuerdo al grado de penetración y comercialización en las diferentes capas sociales. Siempre pienso que un producto musical no siempre cuesta lo que vale o vale lo que cuesta, es así de simple. Como dije antes, creadores nuevos y viejos hay muchos, y son pocos los que se llegan a conocer o trascienden al público especializado.

Y en la difusión, ¿cómo influye Internet y los medios masivos?

Todo medio de comunicación actualiza inmediatamente los conocimientos y te aseguro que se aprovechan. Hoy tenemos acceso inmediato a partituras, grabaciones y videos, cosa que hasta hace unos pocos años era difícil y costosísima, te diría prohibitiva para el bolsillo de un músico. Para conocer las últimas novedades que se estaban haciendo en el campo de la composición había que viajar, o pedirle a algún viajero que te trajese tal o cual cosa, a veces sin saber exactamente qué.

Con respecto a la música electrónica, ¿cómo influye en la composición contemporánea?

Considero también de importancia más que relevante la investigación tecnológica en el campo del sonido. La tecnología se ha incorporado de manera inmediata a todas las expresiones musicales, y como siempre es pionera en ese sentido la música académica. Los primeros laboratorios de música electroacústica se originaron simultáneamente en Colonia (Alemania) con Karlheinz Stockhausen y en Milán con Luciano Berio entre 1953 y 1955, y en Argentina (país pionero en las Américas) en 1957 con Francisco Kröpfl, y recién se incorpora definitivamente a la música comercial unos veinte o treinta años después. Esos laboratorios han sido utilizados yo diría que a granel por los compositores académicos en salas de concierto reacondicionadas tecnológicamente, sobre todo en los países europeos centrales. En Argentina también, pero con las limitaciones presupuestarias a las que estamos acostumbrados, también en ciudades como Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Mendoza y algunas otras. La tecnología actual permite que puedas tener tu propio laboratorio de sonido en casa, con los programas adecuados para PC o Mac. Yo particularmente no hago música electroacústica, prefiero el sonido instrumental, pero no se puede negar que los sonidos instrumentales de la orquesta tradicional se han enriquecido a partir de los '60 por la escucha frecuente de la música electroacústica.

Cómo en la pintura, para empezar a aprender a apreciar una obra, uno puede ir a museos, galerías, exposiciones; el que quiere empezar a saber "escuchar buena música" ¿cómo hace?

Hace exactamente lo mismo, frecuenta las obras. El problema es que lleva más tiempo porque la música es un arte temporal, hay una enorme diferencia de perspectiva en la apreciación de una y otra manifestación. Una cosa es ocupar un espacio, otra muy diferente es ocupar un tiempo. La obra pictórica o escultórica la podés apreciar en un vistazo o dos, la obra musical la tenés que escuchar muchas veces, porque se te escapa constantemente, no la podés detener para "mirarla". Hay muchos CD, también hay muchos conciertos, la mayor parte gratuitos o de entradas baratas. Existe el CETC en el Colón, el TACEC en el Argentino de La Plata, los conciertos que se ofrecen habitualmente en la actual Biblioteca Nacional de la calle Agüero y en la ex de la calle México. Hace muy poquito escuché un maravilloso concierto en el Colón: el cuarteto Arditti. Lo más antiguo que tocaron fue Bartok, y la platea costaba $80, imaginate más arriba, un regalo. La sala estaba llena, eso implica más de 2000 personas, lo que demuestra el interés por este repertorio. Y la buena noticia es que el público era joven en su mayor parte. También Radio Nacional ofrece oportunidades de escuchar muchas cosas, como el programa OMNI (Objetos Musicales No identificados) de los domingos y varios programas con contenidos variados. Si me preguntás por qué nadie se entera de su existencia, te contesto que no se promocionan a nivel masivo como si fuera un recital en el Estadio Monumental, y si me preguntás por qué no se promocionan a ese nivel, creo que mi respuesta es obvia. Quiero agregar otra cosa, muy importante: las artes plásticas tienen mercado, son piezas únicas realizadas por la mano de un genio, suponemos. La música también es realizada por genios, pero sus piezas únicas son partituras manuscritas, y hoy ni siquiera eso, ya que la música se escribe en computadora. Y la partitura no es la música propiamente dicha, si no un código a descifrar por los intérpretes. Cuando se la descifra correctamente o más que correctamente, se convierte en música. Se la puede reproducir infinitamente, convertirla en grabación casera o comercial, pero nunca se podrá vender como un Picasso, un Cezanne o un Klimt. También se la puede piratear ¿Es el pirateo equivalente a robar un cuadro de un museo? Estaríamos todos presos.

¿Y cuales son tus obras favoritas?

Eso varía mucho en el tiempo, a lo mejor no hay obras favoritas sino compositores favoritos. Te diría que en mi caso es Mozart, no soy nada original. En otras épocas, sobre todo durante mi adolescencia, fue Beethoven. Pero no son excluyentes para nada, porque de pronto me fanatizo con otro u otros, como Debussy, Ravel, Stravinsky, Berio, Ligeti... No te puedo decir con certeza a quién me llevaría a la isla desierta, no sé, probablemente a Schubert... aunque pensándolo bien tal vez podría ser una ópera de Puccini o de Mozart. Música mía no, sería redundante, no la necesito porque ya la llevo puesta.

Sobre tu paso por la docencia ¿de qué manera te influyó?

Creo que aprendí mucho, mucho más de lo que enseñé. En principio para dar una clase tenés que saber mucho más de lo que sabías cuando te graduaste. P or eso la docencia consiste más que nada en estudiar de tal manera que te sobren los conocimientos cuando te parás frente a una clase. Siempre di clases de materias técnicas: contrapunto, armonía, orquestación, composición. Imaginate que tenía que saber mucho más de cada una de ellas que lo que dice cualquier tratado, y eso únicamente lo podés lograr practicando, escribiendo vos mismo los ejemplos que querés dar a los alumnos, hacer la mayor cantidad posible de trabajos de contrapunto, de orquestación o de cualquier otra cosa que quieras enseñar. Pero te cuento que de esas materias hay una que no se puede enseñar ¿Cuál pensás que es? Adivinaste, composición ¿Cómo se puede enseñar composición? Imposible, intransferible, se es o no se es compositor, y si no se es, es como tratar de meter una flor dentro de una piedra... A lo sumo podés dar algunas instrucciones y proporcionar ejemplos a granel, y luego analizar los trabajos que traen los alumnos, y hacerles una posible devolución con algunas indicaciones. El tema de la enseñanza de la composición es muy delicado y crítico, requiere ser muy cuidadoso con el alumno, porque cuando te trae algo es como que te está mostrando el alma, y es horrible tener que rechazarlo, aunque a veces no te queda otro remedio. Esa falta de "sentido" musical que muchas veces encontrás en los alumnos, se manifiesta también en los trabajos de contrapunto, armonía u orquestación, pero como allí hay gran número de reglas muy claras (por ejemplo en orquestación, cuáles son los límites de un instrumento en cuanto a su registro, su volumen, su intensidad o sus posibilidades técnicas), hay cuestiones de escritura que no pueden ser obviadas, y si un alumno te trae un violín escrito en clave de viola o de violoncello, no te queda otra que aplazarlo. Todos queremos ser músicos, y no todos estamos dotados. Poca gente odia la música, como el muy poco frecuente caso de Napoleón - que entre otras cosas es lamentablemente famoso por eso -, y ya José Ingenieros había clasificado a este tipo de personas como "idiotas musicales". Por otra parte Shakespeare nos habla bastante peyorativamente de ellas en sus sonetos : El hombre de inarmónica esencia, que no encuentra en si música, es capaz de traiciones, estratagemas y malignidades... ¿De acuerdo?